Marte
Durante
todo el siglo XX y gran parte del XXI la contaminación masiva y la
creciente deforestación del planeta, hicieron de la Tierra un
peligroso mundo donde vivir. Debido a esto el Mando Central
decidió... Creo que debo explicar cómo surgió todo.
Tras
la unión política y económica de la mayoría de los países
europeos, producida alrededor de 2007, estos movimientos se fueron
generalizando de forma que poco a poco se federaron Sudámerica y
Centroamérica, los países árabes, el sudeste asiático y por
último los Estados Unidos de América y Canadá. Los territorios de
la Federación Rusa, a pesar de ser autónomos políticamente, no
pudieron mantenerse económicamente y sucumbieron al poder económico
más cercano: unos a la India, otros al área de influencia de los
países árabes, que casi monopolizaban el petróleo, etc.
Japón
se expandió económicamente con la ayuda de los grandes centros
capitalistas de Hong Kong, Shangai, Singapur y Orea del Sur, por toda
la costa primero y luego el interior de la China comunista. La
anexión militar de la Segunda Guerra Mundial se había convertido en
económica el siglo vigésimo primero.
China
no pudo soportar la presión internacional y mientras uno auno sus
ancestrales mandarines iban muriendo, el pueblo se convertía a las
formas de vestir y pensar occidentales. Afortunadamente mantuvieron
algunas de sus antiguas tradiciones pero ahora no es momento de
analizarlas. Así pues Japón también se anexionó china.
Todas
estas uniones economizas y políticas decidieron crear en el año
2025 un Mando Único para la gestión de los intereses comunes. En un
primer momento se le dieron grandes prerrogativas, pero en la
práctica sólo consiguió tener mano en materias medioambientales e
investigación científica. Con el correr de los años asumió otras
competencias que le daban poderes omnímodos.
Una
vez explicado cual era el panorama político y económico, volvamos a
donde lo dejamos.
Debido
a la contaminación , el Mando decidió retomar un viejo proyecto
para la colonización de otros planetas El proyecto estrella era
Marte. Hacía cinco años que el Hombre explotaba Marte, pero debido
a la falta de atmósfera, todas la instalaciones eran subterráneas,
acarreando un coste enfadadísimo que apenas compensaba la riqueza
mineral del planeta.
Edgar
Chavez, un científico panameño, presentó un proyecto para creación
de una atmósfera respirable en Marte. Él lo había conseguido en su
laboratorio en condiciones similares y en un tiempo relativamente
corto.
Su
proyecto consistía en bombardear Marte con CFC's para crear el
llamado Efecto Invernadero, y producir un recalentamiento de la
superficie del planeta. Este recalentamiento inevitablemente
produciría la parcial descongelación de los polos y como
consecuencia la creación de gigantesco caldo primigenio.
Lo
verdaderamente novedoso fue la forma en que consiguió que un proceso
que en la Tierra había durado cientos de millones de años, se
produjese en no mas de veinte años. El secreto de este
procedimiento, llamado Génesis, aún permanece guardad en lo mas
profundo de los archivos del Mando.
Por
esta razón el Mando único autorizó por primera vez desde 1998 la
fabricación de CFC's a empresa europea Chemitrónica. El contrato
millonario exigía unas medidas de seguridad que solamente esta
empresa se había comprometida a ejecutar.
En
un principio se pensó en la posibilidad de producirlo directamente
en Marte, pero las razones de abaratamiento de costes se impusieron.
Construir una nueva planta química en Marte suponía unos gastos que
apenas hacían rentable para Chemitrónica el contrato. Así que
finalmente se decidió fabricarlo en Tierra.
Para
transportar el gas se utilizaron dos naves cisterna, construidas en
los astilleros que la Unión Europea tenía en la órbita terrestre a
un nivel de gravedad cero lo cual facilitaba enormemente el trabajo.
Se
calculo que cada nave tendría que hacer al menos cinco viajes. En
aquella época aún se tardaba casi un mes en ir de la Tierra a
Marte, por lo que se tardaría aproximadamente unos dos años en
finalizar los bombardeos.
Pero
esto no ocurrió como estaba previsto. Sólo faltaba por hacer un
envío, cuando una explosión en el depósito que contenía el último
cargamento liberó al aire terrestre toneladas y toneladas de CFC's.
Inmediatamente
se abrió una investigación para el esclarecimiento de los hechos ,
pero no se llegó a ninguna conclusión definitiva.
El
principal problema era que este gas era extremadamente volátil,
mucho más que los usados en los viejos frigoríficos y aerosoles,
con lo cual la absorción por la atmósfera se realizó de manera
casi inmediata, produciendo en el agujero de la ozono antártico una
destrucción tal que en pocos días gran parte del hemisferio sur se
convirtió en zona peligrosa para la salud.
Aunque
médicamente se había avanzado mucho, algunos tipos de cáncer,
entre ellos el de piel, todavía no tenían cura, y este era,
precisamente, el que más deprisa se estaba extendiendo entre la
población austral.
Se
adoptaron medidas para intentar paliar esta catástrofe pero todas
fueron inútiles. Así que lo mejor que se les ocurrió a los
dirigentes del Mando fue desplazar a toda la población hacia el
norte, a zonas en donde las radiaciones fueran más livianas Millones
de personas emigraron al hemisferio norte. Afortunadamente el sentido
de solidaridad era ya tan grande que fueron aceptados sin ninguna
complicación en las sociedades adoptivas. Pero no sólo se traslado
a la población, si no también los Estados.
A
pesar de las uniones políticas cada Estado mantenía una cierta
soberanía que, en unos casos, se comprometía a abandonar más
rápido, y en otros con más lentitud en favor de un gobierno
unitario de los Estados miembros de la Unión respectiva.
De
tal manera que en un mismo territorio coexistían hasta un total de
cinco Estados. Cada uno se llevó sus archivos, burocracia, impuestos
leyes y todo lo susceptible de ser transportado . Todo continuaba
igual, pero en otro sitio. Se acordó, no obstante, que el Estado
adoptante tuviera en exclusiva el derecho de uso del suelo y sus
recursos naturales.
Así
lo Estados emigrantes, se llamaron adoptados según la terminología
de aquella época, se vieron obligados a mantener una pequeñísima
parte de su población en su territorio de origen a fin de procurarse
las materias primas y productos que los Estados adoptivos no les
podían facilitar. Se produjo una especie de comercio-trueque, en
donde el adoptante cedía suelo y adoptado pagaba en la medida de sus
posibilidades con los productos que podía explotar en su antiguo
territorio.
Los
problemas más serios se dieron en Australia y Sudamérica, mientras
que África el mayor número de sus habitantes se mantuvieron en sus
países. Veamos la razón de este comportamiento.
Hacia
2006, la mayor parte de la población de las ciudades del áfrica
negra emigró al campo en busca sencillamente de algo de comida y de
un poco de tranquilidad y paz para vivir en armonía. Esta fue la
consecuencia pero el motivo fue, no un cambio sociológico basado en
la búsqueda de la meditación y el yo, si no algo bien distinto.
En
la última década del siglo XX toda esta zona de África, excepto
Zimbabwe, estalló en una gigantesca guerra tribal en la que unas
tribus exterminaban a otras hasta que no quedaba ni un solo
individuo. Extremadamente virulenta fue la guerra en las ciudades
donde se llegó a matar para comerse al adversario, por que la
escasez de comida era grande. Tal fue el grado de degeneración que
el cruzarse con alguien por la calle y no recibir un machetazo en la
cabeza ya constituía un milagro. Las bandas mandaban en los barrios,
asesinando a quien no llevara su distintivo. En realidad el
pertenecer a una banda era el único medio que se tenía para
conseguir algo de comida y de sobrevivir en un mundo que se estaba
derrumbando a pasos agigantados. Se calcula que murió,
aproximadamente, el setenta y cinco por ciento de la población,
entre guerras civiles, tribales, falta de alimentos y recursos, las
epidemias y sobre todo el SIDA.
Los
países desarrollados intentaron pacificar la zona pero apenas
llegaban las tropas y su material, éste era robado a tan gran
velocidad que lo destinado a los soldados de pacificación caía
indefectiblemente en manos de los contendientes locales. También
sufrían ataques de las guerrillas locales y hasta en alguna ocasión
se produjeron envenenamientos masivos entre estas tropas.
Examinemos
ahora los motivos que llevaron a esta situación a gran parte de este
continente. Tomaremos como referencia la Unión Sudafricana que si
bien, por la composición de su población, blancos y mayoría de
negros, no extrapolable a otras regiones, sí lo es en cuanto a las
diferencias existentes entre ellos.
Tras
el triunfo del Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela se
vivieron unos años de paz y tranquilidad relativa dentro de las
posibilidades de aquel país con tantas diferencia étnicas. Así,
los Nacional-afrikaners y los extremistas negros, lejos de abandonar
sus pretensiones tradicionales, las hicieron oír con más fuerza si
cabegracias a la creciente democracia. Los extremistas blancos
llevaban largo tiempo comprando tierras con el propósito de crear
dentro de Sudáfrica un Estado independiente completamente blanco,
que retomaría la antigua postura del Apartheid, mejor dicho la
desterraría, puesto que en su Estado no había sitio para los
negros. Por su parte los extremistas negros postulaban el apartheid
pero a la inversa. Uno y otro grupo pasaron del plano de las
doctrinas al de las acciones y pronto el resultado fue el
enfrentamiento armado que desembocó en una cruenta guerra civil con
el resultado de la aniquilación del cincuenta por ciento de la
población blanca. Una gran parte de la población blanca que no
sucumbió a la guerra civil emigro durante ala contienda a Europa.
Finalizada la guerra todo parecía augurar que la paz volvería a la
Unión Sudafricana , pero la diferencias entre las distintas tribus
terminaron de nuevo en luchas tribales. Y así se desarrollaron
durante años luchas intestinas que las organizaciones
internacionales se veían incapaces de detener.
Por
estos motivos la población de la ciudad huyó a los más apartados
campos en busca de poder sobrevivir, volviendo a una forma de vida
que para la gran mayoría ya estaba olvidada. Paradojicamente algunos
de lellos habían emigrado a la ciudad años antes buscando lo que
ahora iban allí a buscar.
Por
tanto la población desplazada desde los países africanos fuer
realmente escasa. Los nuevos salvajes, como así les gustaba ser
llamados, se negaron a volver a una ciudad o a tan siquiera
plantearse la posibilidad de retornar a una sociedad multitudinaria.
Ni siquiera la amenaza de los efectos perjudiciales que podría tener
para su salud la exposición a los rayos solares. Como no quisieron
desplazarse se les dotó de un mínimo asistencial dentro de las
posibilidades y las circunstancias en que se daban.
Continuará